
Oaxaca.- El Auditorio Guelaguetza lució pletórico con la asistencia de más de 11 mil personas durante la celebración del Primer Lunes del Cerro de la Guelaguetza 2025. Una vibrante demostración de hermandad de los pueblos indígenas y afromexicano de Oaxaca, que reafirma la posición del estado como el corazón cultural de México.
En esta 93ª edición de la Guelaguetza, que en zapoteco significa "dar y compartir", la esencia de la festividad trascendió lo cultural para convertirse en un acto de profunda solidaridad. Lo recaudado por la venta de boletos será destinado íntegramente a apoyar a la región de la Costa, que sufrió el impacto del huracán Erick el pasado 19 de junio.
Desde la Rotonda de la Azucena, Oaxaca vibró con el emotivo himno oaxaqueño “Dios nunca muere” de Macedonio Alcalá, que, junto al sonido de la chirimía, dio la bienvenida a la fiesta étnica racial más grande de Latinoamérica.
La representante de la Diosa Centéotl 2025, Patricia Casiano Zaragoza, dio un mensaje de bienvenida que resonó en el auditorio: “Hoy, como cada julio, el alma de Oaxaca se despierta para celebrar la vida, la música, el baile, la hermandad y la generosidad. Hoy la Guelaguetza nos une como lo ha hecho por siglos, tejida en los hilos de nuestras lenguas originarias, bordada en los trajes que nuestras abuelas tejieron, sembrada en los surcos que nuestros abuelos labraron. Bienvenidas y bienvenidos sean a esta tierra de magia, donde la fiesta no es un espectáculo, sino una ofrenda a los pueblos originarios”.
Acompañada por los acordes de la Banda de Música de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la deidad del maíz encabezó la celebración junto al Gobernador Salomón Jara Cruz y la Presidenta Honoraria del Sistema DIF Oaxaca, Irma Bolaños Quijano. El Mandatario estatal celebró que los asistentes disfrutaran de la primera función en un ambiente de paz y gobernabilidad, destacando que “Estamos mostrando al mundo toda la cultura y belleza artística de lo que es Oaxaca”.
Un Desfile de Color, Danza y Tradición de las Ocho Regiones
Como grandes anfitrionas, las Chinas Oaxaqueñas de Casilda Flores abrieron la fiesta con el Jarabe del Valle, contagiando de alegría con sus vistosas indumentarias, pañoletas y canastas de flores.
El Primer Lunes del Cerro contó con la distinguida presencia de representantes internacionales, incluyendo embajadores en México de Dinamarca, Kim Højlund Christensen, Francia, Delphine Borione, Uruguay, Santiago Wins Arnabal y del Reino de los Países Bajos , Wilfred Mohr.
También asistieron la coordinadora general de Asuntos Intergubernamentales y Participación Social, Leticia Ramírez Amaya, en representación de la Presidencia de México; la secretaria de Turismo federal, Josefina Rodríguez Zamora; el Ministro Presidente electo Hugo Aguilar Ortiz; y los gobernadores de Veracruz, Rocío Nahle García, y Baja California Sur, Víctor Manuel Castro Cosío, entre otras personalidades.
El ambiente festivo continuó con la presentación de Santa María Teopoxco (Sierra de Flores Magón) y su rito del matrimonio; Ciudad Ixtepec (Istmo de Tehuantepec) con sus sones y cantos jeremeños; y Miahuatlán de Porfirio Díaz (Sierra Sur) que hizo aplaudir al público con el Jarabe del Palomo Miahuateco y El Guajolote.
Desde la Costa, la Danza de los Diablos de Collantes sorprendió al auditorio, siendo una expresión cultural de la festividad de Muertos. Le siguieron Santiago Zacatepec Mixe (Sierra de Juárez) con su danza ceremonial Palangón, y Santo Domingo Zanatepec (Istmo de Tehuantepec) con su boda zoque-zapoteca.
Las 11 mil almas disfrutaron también del Fandango de varitas y la mayordomía de Villa de Tututepec (Costa); el Fandango atzompeño y bendición a los novios de Santa María Atzompa (Valles Centrales); y la Boda tradicional triqui de San Juan Copala (Mixteca).
La Heroica Ciudad de Tlaxiaco (Mixteca) hizo vibrar al público con los acordes de la icónica “Canción Mixteca”, coreada mientras se ondeaban sombreros, seguida de sus sones y jarabes. San Juan Cacahuatepec (Costa) deleitó con chilenas y picarezcos versos.
La alegría se desbordó con el Jarabe usileño de San Felipe Usila (Cuenca del Papaloapan), dando paso a la majestuosa Danza de la Pluma de San Bartolo Coyotepec, que recreó la batalla entre indígenas y españoles. La función matutina del Primer Lunes del Cerro concluyó con la cautivadora delegación de Flor de Piña de San Juan Bautista Tuxtepec, con sus mujeres ataviadas en vistosos huipiles de la Cuenca del Papaloapan.
En cada presentación, la tradicional regada de frutas y productos que cada delegación comparte con el público, dio cuenta de la inmensa riqueza y generosidad de los pueblos y comunidades de las ocho regiones de Oaxaca.






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