- La profesora mazateca Olga Maribel Betanzos Fuentes, originaria de Eloxochitlán de Flores Magón, Oaxaca, cuenta con cinco órdenes de captura por presuntos delitos de robo e incendio que se atribuyen a hechos ocurridos el 14 de diciembre de 2014.
Copelia Mallé
Oaxaca.-Su caso es emblemático dentro del movimiento magisterial y de defensa de los derechos humanos en la Sierra Mazateca, y ha sido denunciado como parte de una estrategia de criminalización y persecución política contra la comunidad mazateca, que enfrenta más de 200 órdenes de aprehensión contra sus integrantes, incluyendo a 8 mujeres defensoras, cada una con cinco acusaciones.
La profesora Maribel se presenta ante el juzgado con el propósito de dar inicio a su proceso legal. La abogada Argelia Betanzos destaca la importancia de este primer acto, ya que es fundamental para activar el procedimiento judicial.
Se solicita al juez Constantino Santiago Agustín que evalúe la situación jurídica de la profesora Olga Maribel, quien tendrá un plazo de 72 horas para que se emita un dictamen.
La abogada confía en que el juez dictará un auto de libertad, argumentando que los delitos están prescritos y que no hay pruebas que demuestren la culpabilidad de la profesora. En el peor de los casos, el juez podría optar por un auto de formal prisión.
El conteo de las 72 horas comienza el 8 de julio, cuando la profesora deberá regresar al juzgado para su declaración. Betanzos subraya que el juez de Huautla debe considerar que, en siete ocasiones anteriores, tanto a nivel federal como en el Tribunal de Oaxaca, se ha determinado que los delitos que se le imputan, al igual que a otros mazatecos, no existen o están prescritos.
Esta presentación ante el juez local es resultado de un amparo ganado a nivel federal el 19 de junio, que impide la detención de la profesora mientras se resuelve su situación jurídica.
Organizaciones como la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), la Sección XXII del magisterio oaxaqueño y colectivos de derechos humanos han exigido la cancelación de estas órdenes y el acompañamiento político y jurídico para Maribel Betanzos, calificando el proceso judicial como una maniobra para silenciar voces críticas y defender la autonomía comunitaria.