

Roberto Santiago
Oaxaca.- Una polémica maniobra política del presidente municipal de San Pedro Mixtepec, Miguel Ángel Olvera Jiménez, ha generado indignación en la costa oaxaqueña. El edil morenista convocó a una sesión extraordinaria de Cabildo el pasado miércoles 2 de julio, buscando la aprobación expedita y "en lo oscurito" de una propuesta para condonar el impuesto predial y otros gravámenes en la reserva ecológica de Punta Colorada a favor del Gobierno del Estado y abrir la puerta a la privatización de esta zona.
Sin embargo, la propuesta fue rotundamente rechazada por la mayoría de los concejales, quienes se negaron a ser "señalados como traidores de Puerto Escondido", frustrando así, la ilegal maniobra de corrupción.
La tensa sesión, que se prolongó por cuatro horas, no solo puso en evidencia el intento de Olvera Jiménez de impulsar un proyecto largamente rechazado por la comunidad, sino que también sacó a la luz una serie de omisiones y supuestos manejos irregulares dentro de la administración municipal.
Entre las acusaciones que surgieron durante la sesión se señalaron la falta de apoyos a colonias, la concentración de poder en unos cuantos allegados al presidente, y el presunto uso de recursos públicos por parte del tesorero municipal, Nazario Ruiz Hernández, para su promoción personal en medios locales.
Estas acusaciones sugieren que, a tan solo seis meses de iniciada la administración 2025-2027, las acciones del alcalde parecen estar enfocadas en "darle la espalda a Puerto Escondido para cumplir las órdenes del gobernador Jara Cruz y ganarse una tajada con la obra".
Es crucial recordar que sobre el ambicioso y millonario proyecto de Punta Colorada, existe una suspensión definitiva contra su ejecución, emitida el pasado 24 de enero por el juez séptimo de Distrito con sede en Salina Cruz.
Esta resolución sigue vigente y protege la flora y fauna de Punta Colorada, siendo un "claro impedimento legal para ejecutar cualquier delito como de corrupción, despojo y atentado al medio ambiente por cualquier persona o instancias gubernamentales.
Por su parte, el edil Olvera Jiménez, en un desplegado en sus redes sociales, negó tajantemente que en la sesión extraordinaria a la que convocó, al señalar “no se trató tema alguno relacionado con la venta de esta reserva ecológica”.
También calificó la denuncia publica de integrantes de su Cabido como “rumores y confrontaciones que solo dañan la paz y la confianza de nuestra comunidad”.
La comunidad de Puerto Escondido permanece vigilante ante lo que considera una traición a sus intereses y a la preservación de su patrimonio natural, reafirmando su oposición a cualquier intento de despojar o afectar esta importante reserva ecológica.