

Lilia TORRENTERA G.
Oaxaca.- Ante la posibilidad de que los derechos políticos de las mujeres puedan ser vulnerados en las actuales elecciones por Usos y Costumbres, la diputada local Irma Pineda Santiago, lanzó un llamado tanto a instancias gubernamentales como a autoridades electorales a garantizar la participación libre y sin violencia de las mujeres a nivel municipal.
A través de sus redes sociales, la legisladora istmeña publico un manifiesto en el que señala, “ante los próximos procesos electorales municipales que por el sistema de usos y costumbres se llevarán a cabo en distintos municipios de Oaxaca, alzo la voz para exigir que se desarrollen con ética, respeto y libres de violencia política de género, en la que la participación ciudadana, especialmente de las mujeres, el dialogo y la concertación sea lo que impere”.
Al externar su preocupación por la seguridad de las mujeres en el contexto municipal electoral, exhortó a las autoridades estatales, a las autoridades electorales y municipales “a cumplir con su responsabilidad de garantizar elecciones libres, pacíficas y seguras para todas las personas, en especial para las mujeres que participan como candidatas, funcionarias o votantes”.
Asimismo, expuso que, en cada proceso electoral, “los pueblos y comunidades de Oaxaca merecen gobiernos comprometidos con la vida y la justicia, no con la impunidad ni con el abuso de poder”.
En sororidad con las mujeres que luchan por sus derechos políticos y que por ello son vulneradas, Pineda Santiago señaló en su documento: “No más simulación: no puede haber democracia cuando se tolera la violencia, cuando se minimiza la agresión o cuando se normaliza que los violentadores busquen o mantengan el poder. Decir “no” a los violentadores también es un acto político. No permitamos que quienes han ejercido violencia contra las mujeres se reelijan o lleguen al poder”.
También alzó la voz debido a la incertidumbre social en los procesos electorales al indicar que la violencia no puede ocupar un cargo público, ni representarnos, ni hablar en nombre del pueblo.
“Queremos elecciones libres de miedo, de agresiones y de misoginia. Queremos que la política deje de ser un espacio que castigue a las mujeres por atreverse a participar. Queremos que las instituciones actúen con responsabilidad y que la sociedad recuerde que cada voto tiene consecuencias. Hoy, más que nunca, exigimos ética, memoria y justicia. Que la voz y el voto de las mujeres sean respetados, y que nuestras comunidades elijan la vida, la igualdad y la dignidad por encima de la violencia y el silencio.
Por último, llamó a la ciudadanía a reflexionar su voto: el voto no es un favor ni una transacción, es una decisión ética que puede transformar o perpetuar la violencia, la discriminación, la corrupción, el rezago y la pobreza”.
