

Desde Tehuantepec, Oaxaca, emerge esta exploración poética y cruda sobre el muxerismo dentro de la cultura zapoteca.
A través del movimiento, el ritual y la palabra, la obra desvela la complejidad de una comunidad que abraza la homosexualidad, la gaycidad y los matrimonios del mismo sexo. Es una mirada sincera a la coexistencia de la aceptación, a veces velada, y la transgresión, a menudo celebrada.
Un muxhe (hombre que asume roles culturalmente femeninos) se convierte en el epicentro de esta danza de contradicciones, siendo a la vez un espejo de la tradición y una grieta que permite la entrada de nuevas perspectivas. "Réquiem para un Alcaraván" es, en esencia, una ofrenda escénica que honra esas dualidades y las transforma en una poderosa expresión artística.
