- El activismo se ha convertido en una herramienta clave para sanar la ecoansiedad en jóvenes y adultos, transformando la preocupación y el estrés por la crisis climática en acciones concretas y colectivas que generan esperanza y sentido de comunidad.
Alejandro Marino
Oaxaca.-Diversas organizaciones y movimientos promueven el activismo como una forma terapéutica para enfrentar la ecoansiedad, ya que permite a las personas sentirse parte de la solución y no solo víctimas del problema.
Por ejemplo, la plataforma ZEO ofrece información precisa, soluciones prácticas y eventos para conectar a jóvenes preocupados por el medio ambiente, ayudándolos a reducir sentimientos de impotencia y aislamiento.
Asimismo, grupos como Greenpeace destacan que la participación activa en campañas y proyectos ambientales ayuda a canalizar emociones negativas y fomenta un sentido de agencia frente al cambio climático.
En Paraguay, iniciativas como huertas comunitarias impulsadas por Guerrilla Verde no solo mejoran el acceso a alimentos, sino que también promueven el bienestar emocional y fortalecen los lazos comunitarios, lo cual es fundamental para reducir la ecoansiedad.
Además, expertos señalan la importancia de combinar el activismo con apoyo profesional en salud mental, capacitación de especialistas y estrategias de autocuidado, como hacer pausas, reconectar con la naturaleza y reconocer pequeñas victorias, para manejar la ansiedad de manera integral.
La Cruz Roja también impulsa campañas de concienciación y educación ambiental para fomentar cambios individuales que contribuyan al bienestar colectivo y ambiental.