Explora la fotografía documental como una herramienta para observar y registrar la relación entre memoria, cuerpo, oficio y formas de vida presentes en comunidades afrodescendientes e indígenas del territorio.
Este laboratorio propone un espacio de encuentro para reflexionar sobre la relación entre fotografía, memoria, territorio y comunidad. A través de ejercicios de observación, conversación y producción visual, las y los participantes explorarán cómo las imágenes pueden contribuir a reconocer saberes, oficios y experiencias vinculadas a la vida cotidiana.
El proceso prioriza la escucha, el intercambio intercultural y la construcción de vínculos respetuosos con las personas y los territorios fotografiados. Más que un taller técnico, se concibe como una experiencia colectiva de investigación-creación donde la fotografía funciona como herramienta para pensar, narrar y preservar memorias vivas.