

Oaxaca.- Durante la sesión legislativa de este día, la diputada local Irma Pineda Santiago presentó una iniciativa de ley de gran calado que tiene como objetivo central combatir la venta de personas y las prácticas de lenocinio o proxenetismo que los hombres ejercen sobre las mujeres, precisando que estas sanciones deben aplicarse incluso cuando exista el consentimiento de la persona afectada.
La propuesta, dijo, busca fortalecer el marco jurídico para proteger los derechos de quienes se encuentran en situación de prostitución, al tiempo que establece castigos para quienes promuevan, faciliten o se beneficien directamente de la trata de personas con fines de explotación sexual, respondiendo a una discusión urgente sobre la dignidad humana y la necesidad de erradicar formas de violencia que vulneran a los grupos más desprotegidos de la sociedad.
En su argumentación, la legisladora sostuvo que la prostitución es una manifestación extrema de la desigualdad económica y social, rebatiendo la idea de que se trate de una elección libre en la mayoría de los casos. Señaló que la realidad demuestra que la coacción económica y la falta de acceso a educación o empleos dignos obligan a muchas mujeres en situación de pobreza a vender sus cuerpos como último recurso para sobrevivir.
De este modo, la iniciativa plantea que esta práctica no es un acto de libertad, sino una forma de explotación humana impulsada por la vulnerabilidad social.
Asimismo, explico que la propuesta enfatiza que esta problemática constituye una forma de violencia de género que refuerza la cosificación de las mujeres, reduciéndolas a objetos sexuales disponibles para la satisfacción masculina debido al marcado desequilibrio de poder entre quienes son prostituidas y los compradores de sexo.
La diputada alertó sobre los riesgos asociados, indicando que las personas en este sector sufren niveles alarmantemente altos de abuso, agresión física, violación, maltrato psicológico y enfermedades de transmisión sexual en comparación con otros ámbitos.
Finalmente, Irma Pineda Santiago hizo un llamado a reconocer que el combate a la prostitución es, ante todo, una cuestión de derechos humanos fundamentales. La iniciativa subraya que ninguna sociedad que se considere justa y equitativa puede tolerar que sus ciudadanos sean comprados o vendidos, concluyendo que la erradicación de estas prácticas de explotación es indispensable para garantizar el respeto a la integridad y la dignidad de todas las personas.