

Oscar VALDIVIESO
Oaxaca.- Ante un lleno absoluto que hizo vibrar los cimientos del Cerro del Fortín, la esencia pluricultural de Oaxaca se manifestó con toda su fuerza en el inicio de la edición número 94 de la Guelaguetza.
El tañido ancestral de la chirimía marcó el comienzo de la fiesta étnica más importante de Latinoamérica, un encuentro sagrado donde dieciséis pueblos originarios y el pueblo afromexicano se reunieron para ofrendar su música, danza y tradiciones ante más de 11 mil espectadores congregados en la rotonda de la azucena para presenciar la función matutina de este primer Lunes del Cerro.
La mística del encuentro, cuyo nombre en zapoteco evoca el acto incondicional de dar y compartir, se sintió a flor de piel desde las primeras horas de este lunes 20 de julio de 2026.
El auditorio entero se puso de pie, conmovido por los acordes solemnes del himno de las y los oaxaqueños, "Dios Nunca Muere", del compositor Macedonio Alcalá, un momento de profunda nostalgia que unió en un solo sentimiento a locales, visitantes nacionales y extranjeros.
La algarabía y los aplausos inundaron el recinto a medida que las delegaciones subían al escenario, no solo a ejecutar sus danzas, sino a lanzar hacia las gradas los productos más representativos de sus campos y talleres artesanales, refrendando el sentido comunitario que da origen a esta gran celebración.
El momento de mayor trascendencia cívica e identitaria de la jornada llegó con la intervención de Enid Azucena Torres Agustiniano, representante de la Diosa Centéotl de este año, quien estuvo acompañada por el gobernador Salomón Jara Cruz y la presidenta de la junta honoraria del DIF estatal, Irma Bolaños Quijano así también el Magistrado Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nacvión (SCJN).

Desde el centro del escenario, la joven portadora de la deidad del maíz ofreció un emotivo discurso de hermandad y reivindicación, recordando que las mujeres en cada rincón de la entidad han sido las principales guardianas de la memoria histórica del estado.
La representante lanzó una enérgica defensa de la autenticidad y la dignidad frente a las imposiciones externas, asegurando que su cetro no representa el peso de un material, sino el de las personas que la antecedieron, instando a la juventud y a las mujeres a brillar con luz propia sin verse forzados a cambiar su esencia.
Por su parte, el mandatario estatal Salomón Jara Cruz destacó que esta festividad representa una oportunidad única para que las comunidades compartan su cosmovisión, folclor y música en un clima de paz social y total seguridad, invitando formalmente al público a sumarse a las actividades de la Octava de la Guelaguetza.
La hermandad y la correspondencia comunitaria de este primer lunes se materializaron en un desfile incesante de colores y ritmos protagonizado por las delegaciones de las Chinas Oaxaqueñas de Genoveva Medina, Ciudad Ixtepec, San Vicente Coatlán, la Heroica Ciudad de Huajuapan de León, San Pablo Villa de Mitla, San Melchor Betaza, Santo Domingo Teotongo, Santo Domingo Chihuitán, Collantes, Santa María Tonameca, la Villa de Zaachila, Santiago Pinotepa Nacional y San Juan Bautista Tuxtepec, tejiendo así el tapiz vivo de un estado que celebra su historia de resistencia y dignidad de cara al futuro.




