Por este motivo, Tlalpujahua fue durante muchos años, una población conocida por su historia colonial y minera, pero actualmente es un pueblo distinguido por la elaboración artesanal de esferas, la cual anualmente suma 110 millones. Alrededor de 60 por ciento se exporta a diferentes países como Argentina, Estados Unidos, Canadá, Japón, Malasia y algunos de Europa, mientras que 35 por ciento se vende en el país y sólo el cinco por ciento restante se comercializa en el mismo municipio a través de la Feria de la Esfera.
Entre los mejores del mundo
Tlalpujahua y Chignahuapan, en Puebla, son los dos municipios mexicanos que se ubican dentro de los cinco sitios más importantes a nivel mundial en la producción de esferas navideñas.
Chignahuapan que cuenta con una población de 57 mil 909 habitantes que se dedican, entre otras actividades, a la siembra de maíz, frijol, alfalfa, avena forrajera, producción de leche y carne de pollo, al año produce 70 millones de esferas elaboradas en vidrio soplado, en cerca de 100 talleres que se dedican exclusivamente a su producción, por lo cual, esta actividad se ha convertido en una de las más importantes para el desarrollo de la economíadel municipio.
Tlalpujahua fue nombrado en 2005 Pueblo Mágico y posee una población de 27 mil 587 habitantes que se dedican, entre otras actividades, a la siembra de maíz, avena forrajera, trigo, frijol, producción de huevo y leche, pero principalmente a la creación de esferas, la principal fuente de empleo en el municipio y el sustento económico de familias enteras porque es desarrollada en 150 talleres y más de 10 mil personas que viven directa o indirectamente de ella, ya que al fabricarse de manera artesanal, en ocasiones se necesitan hasta siete personas para elaborar una sola esfera.
Calidad, originalidad y bajo costo
Las esferas de Tlalpujahua destacan por su calidad, originalidad y bajo costo. Son elaboradas con vidrio soplado y tienen diversos acabados que varían según el color, el tipo de decoración, la figura o el tamaño.
En su mayoría se caracterizan por ser esferas lisas, plateadas y diamantadas en color blanco, rojo y oro, que van desde los dos hasta los 25 centímetros y que tienen formas extrañas como chiles, cebollas, zanahorias, manzanas mordidas, peras, plátanos, dulces, paletas, pájaros, campanas, lunetas o gusanos.
Así, cada taller ubicado en el pueblo, ofrece a los visitantes una variedad de esferas a muy bajo precio, ya que se pueden encontrar desde un peso hasta 25 pesos, según el modelo y el tamaño.
Sin embargo, artesanos como Francisco Velarde, que trabaja en la fábrica de Don Pancho Mora, destacan que lo más importante de la producción y venta de esferas en Tlalpujahua no es ver quién ofrece las mejores, “sino unirnos para hacer frente a la entrada y venta de esferas chinas, ya que está acabando no sólo con nuestra economía, sino con nuestra herencia cultural y tradiciones, como lo es la elaboración de esferas de forma artesanal. Ya que, a diferencia de las esferas chinas, estas esferas llevan un extra: el amor que les ponemos con nuestras manos y que ninguna máquina, por más avanzada que sea, lo hará”.Te podría interesar...








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