Aunque las autoridades llegan a reportar que Oaxaca contribuye a esa producción nacional hasta con 400 mil sacos, para Galguera la realidad es que no rebasa los 250 mil, “el resto se reparte entre los otros once estados cafetaleros”, entre los cuales Chiapas y Veracruz son los más fuertes.
La inestabilidad en el precio del café es una constante. En octubre del 2016 alcanzó un precio cercano a los 190 dólares, “aunque fue un breve tiempo” y ese “pico” se dio un año después de que la roya afectó con fuerza los cafetales oaxaqueños y “no teníamos producción”.
El quebranto del café como actividad primordial en Oaxaca “empezó en los 80 y en los 90 los precios fueron tan bajos que se abandonó la actividad, se dejó de invertir en transferencia de tecnología, investigación y se descapitalizó el sector”.
Los productores que siguieron cultivando café, lo hicieron con plantaciones viejas “y más susceptibles a plagas”, además de hacerlo bajo sombra que eleva la calidad, pero también los costos de producción.
“Su precio promedio debería ser como mínimo 140 o 150 dólares el quintal, lo que equivale a 50 pesos el kilo”, pero lo que se avecina es que los precios internacionales sigan bajando.
Mientras no se deje de importar hasta el 60 por ciento del café que se consume en México ni exista una política pública que potencie consumir el café mexicano, Galguera Scheremberg advirtió que los precios internacionales seguirán golpeando a los productores oaxaqueños.Te podría interesar...

Esta conversación es moderada acorde a las reglas de la comunidad “Ciudadanía Express” . Por favor lee las reglas antes de unirte a ella.
Para revisar las reglas da clic aquí