Además, "medir una dieta es extremadamente difícil", explica. ¿Cómo cuantificar exactamente qué come la gente?
Incluso cuando el método es bueno, con un estudio hecho de forma aleatoria donde los participantes son seleccionados al azar, la ejecución a veces deja que desear.
Un famoso estudio de 2013 sobre los beneficios de la dieta mediterránea sobre enfermedades del corazón tuvo que ser retirado en junio por la prestigiosa revista médica The New England Journal of Medicine, ya que los participantes no habían sido reclutados de forma aleatoria; los resultados han sido revisados a la baja.
Ioannidis recomienda hacer las siguientes preguntas: ¿Es un estudio aislado o refuerza trabajos existentes? ¿La muestra es pequeña o grande? ¿Es un experimento aleatorio? ¿Quién lo financió? ¿Los investigadores son transparentes?
Estas precauciones son fundamentales en medicina, donde los malos estudios contribuyen a la adopción de tratamientos que en el mejor de los casos son ineficaces y en el peor, perjudiciales.
En su libro Ending Medical Reversal, Vinayak Prasad y Adam Cifu encadenan ejemplos terribles de prácticas adoptadas sobre la base de estudios que fueron invalidados años más tarde, como la colocación de stents en una arteria del cerebro para reducir el riesgo de accidente cerebrovascular. Recién diez años después, un estudio riguroso mostró que la práctica en realidad aumentaba el riesgo de ACV.
La solución requiere el ajuste colectivo de los criterios conjuntos para los actores de la investigación, no sólo revistas: universidades, organismos de financiación públicos, laboratorios. Pero todas estas entidades están sujetas a la competencia.
"El sistema no incita a la gente a ir en la dirección correcta", dice a la AFP Ivan Oransky, periodista cofundador de la página web Retraction Watch, que cubre los retiros de artículos científicos. "Queremos desarrollar una cultura en la que premiemos la transparencia".
Los medios tienen también su cuota de responsabilidad, pues según él deben explicar mejor a sus lectores las incertidumbres inherentes a la investigación científica, y evitar el sensacionalismo.
"El problema es la interminable sucesión de estudios sobre café, chocolate y vino tinto", se queja. "Tenemos que parar".
Con información de HuffPostTe podría interesar...

Esta conversación es moderada acorde a las reglas de la comunidad “Ciudadanía Express” . Por favor lee las reglas antes de unirte a ella.
Para revisar las reglas da clic aquí