Todos los días desde su infancia, Catalina Chávez recuerda que al caer enferma su madre, sintió la responsabilidad de ser cocinera en la familia, ya que no realizaba las cosas por gusto, sino que era una obligación en la casa.
Desde ese momento, ella supo que automáticamente y sin saberlo, se convirtió en una cocinera, referente en su pueblo por su sazón, pues protagoniza los eventos con sus platillos.
“Soy madre de un hijo de 17 años y de una hija de 13, y siempre les he dicho que escojan su futuro, que lo elijan porque les apasiona y si el día de mañana deciden tomar otro camino, sería la mamá más orgullosa”, menciona.
En su mirada, en sus manos y en su memoria, hay un gran cúmulo de recuerdos, mismos que relata a través de sus platillos y nos dice: no importa tanto el reconocimiento, me importa mi palabra y de que hago esto por amor.
En esta oportunidad, Catalina agradece de todo corazón la oportunidad de participar en el Segundo Encuentro de Cocineras Tradicionales, ya que no solo reconocen su trabajo sino reconocen años de dedicación, historias detrás de cada platillo y un legado heredado por sus antepasados.
“Aquí vinieron personas de Japón, Argentina, de Estados Unidos y de muchos otros lugares, y muchas de ellas quedaban sorprendidas y enamoradas de este sabor, eso para mí es un gran orgullo”, finalizó Catalina Chávez.Te podría interesar...

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