“En la mayoría de los países las niñas y mujeres tienen un peor acceso a informaciones, servicios sanitarios o simplemente no tienen el suficiente poder para decir ‘no’ al sexo sin protección”, explicó.
A ello se añade la violencia sexual y la pobreza que obligan a las niñas a ejercer la prostitución. Unicef documenta las devastadoras consecuencias de la epidemia de sida para los jóvenes. En 2017 murieron 130,000 niños y jóvenes menores de 19 años en todo el mundo a causa de la enfermedad y 430,000 se infectaron con el VIH. Lo positivo es que la cifra de nuevos infectados se ha reducido casi a la mitad desde el año 2000.
Asimismo, la organización insiste en que es necesario centrar la prevención y ayuda en las jóvenes generaciones, ya que la proporción de niños y jóvenes infectados aumenta sobre todo en los países en vías de desarrollo. Actualmente nueve de cada diez niños contagiados en el mundo viven en África.
Esta conversación es moderada acorde a las reglas de la comunidad “Ciudadanía Express” . Por favor lee las reglas antes de unirte a ella.
Para revisar las reglas da clic aquí