- La exposición itinerante de reprografías titulada “Ángeles y arcángeles. Las huestes celestiales en Antequera” inaugura el próximo jueves 21 de mayo de 2026 a las 12 horas en la BS Casa de la Cacica en San Pedro y San Pablo Teposcolula.
- El proyecto expone una selección de iconografía angélica de las ocho regiones de Oaxaca que tendrá una itinerancia de largo aliento por distintas sedes pertenecientes o beneficiadas por la FAHHO.
- La muestra puede visitarse desde el jueves 21 de mayo hasta el domingo 23 de agosto de 2026.
- El mismo 21 de mayo, a las 13 horas, el curador Héctor Palhares ofrecerá una conferencia gratuita sobre la importancia histórica, artística y devocional de los ángeles en nuestra cultura
Oaxaca.- La Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca, a través del Centro Cultural San Pablo, se complace en presentar la exposición itinerante “Ángeles y arcángeles. Las huestes celestiales en Antequera”. Mediante una cuidada selección curatorial de imágenes angélicas procedentes de las ocho regiones de Oaxaca, esta muestra expone la importancia de los ángeles y arcángeles en la tradición religiosa y artística en Oaxaca. Con la BS Casa de la Cacica en San Pedro y San Pablo Teposcolula como su primera sede, la exposición tendrá un largo aliento en varios espacios de la Mixteca para luego hacer un recorrido en distintas latitudes del estado.
En la historia de la cultura, los “seres alados” siempre han acompañado el destino de la humanidad. Dentro de la tradición cristiana, en el siglo VI d.C., el Pseudo-Dionisio Areopagita elaboró la mística Jerarquía celeste:
La primera jerarquía o suprema es la que se encuentra en contacto directo con Dios: serafines (rayos ardientes que ejecutan los castigos divinos); querubines (cabezas de infantes alados); y tronos (o ruedas del carro del Sol).
La segunda jerarquía o media, quien preside las comunidades humanas, está integrada por virtudes (ejecutoras de las leyes divinas); dominaciones (gobernantes de los espíritus angélicos); y potestades (quienes coadyuvan a las virtudes en el ejercicio de gobernanza).
Al final, la tercera jerarquía o inferior, en comunicación directa con los seres humanos, se vincula con los principados (figuras de guerra o combate); arcángeles (representantes divinos con misiones determinadas); y ángeles (custodios individuales y mensajeros).
En el prolífico arte de Nueva España, y de la antigua Antequera en particular, estas dos últimas categorías revolotean en fachadas, retablos, pinturas, tallas escultóricas, artes aplicadas y ajuares domésticos.
A lo largo de las ocho regiones encontramos su iconografía en los templos, muchos de ellos beneficiados mediante importantes programas de restauración y conservación de la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca, cuyo compromiso con la salvaguarda del patrimonio oaxaqueño ha permitido rescatar valiosas manifestaciones del arte sacro.
Este proyecto itinerante, desde la FAHHO, busca acercar a los públicos, mediante una cuidada selección de obras, al valor simbólico y artístico de las huestes celestiales en la Tierra.