Pero el segundo lugar lo ocupa la principal figura de autoridad: los patrones. En una cuarta parte de las agresiones, las mujeres reportaron que sus jefes fueron los que las agredieron. “En estos casos, el ejercicio de poder es muy importante.
El agresor le hace creer a la víctima que es intocable debido a la posición que tiene en el ambiente de trabajo”, explica Mora Fernández, directora de Casa Mandarina A.C., organización dedicada a combatir la violencia sexual.
En México, la violencia contra la mujer no ocurre sólo en casa, “la gente se sigue resistiendo a creer que esto está pasando en diversos lugares, no es necesario salir a la calle para que alguien te haga algo, sucede en la casa, en el trabajo, en las escuelas, no importa cómo te vistas, cómo te peinas, quién eres, basta con que alguien decida agredirte para que suceda”, explica Mora Fernández.
De las casi 3 millones de mujeres que afirmaron haber vivido violencia laboral, la mitad sufrió algún tipo de ataque sexual. En 2016 se tiene el reporte de 81 mil 818 violaciones, y más de un millón de eventos catalogados como “intimidación sexual”.
La violencia laboral va escalando. En 2016 se registraron 1 millón 196 mil 390 agresiones en las que la mujer se sintió degradada, de acuerdo con los datos de la Endireh.

Te podría interesar...

Esta conversación es moderada acorde a las reglas de la comunidad “Ciudadanía Express” . Por favor lee las reglas antes de unirte a ella.
Para revisar las reglas da clic aquí