En Oaxaca, el homicidio culposo se castiga por negligencia o imprudencia, y se sanciona de acuerdo al Código Penal del Estado, con penas de prisión y reparación del daño, siendo agravado si existen indicios de ebriedad por bebidas alcohólicas, intoxicación por drogas o lesiones a múltiples personas, por lo que la Fiscalía debe investigar activamente estos casos, buscando la vinculación a proceso y prisión preventiva para imputados en casos de alta repercusión como es el caso del alcalde de Huatulco.